En la Plaza Real, donde el duque de Brabante tuvo un castillo construido en el siglo XI. Godofredo fue
uno de los principales dirigentes de la Primera Cruzada y duque de Baja Lorena. Llegó a ejercer
como gobernante de Jerusalén. Se le ha considerado como el ideal de caballero, y en la Divina Comedia,
Dante ve el alma de Godofredo en el cielo de Marte junto a los guerreros de la fe.