En 1304 se construye una capilla en la plaza por los arqueros de la ciudad. En el s. XV, la capilla es reconstruida, el barrio es uno
de los más atractivos y festivos de Bruselas y la presencia de grandes personajes de la aristocracia asegura el futuro del
edificio. Hoy en día, esta iglesia es considerada como un destacado ejemplo del estilo gótico en Bélgica.