Mientras visitaba la catedral, obligaron a salir a todos los turistas porque iba a empezar una
ceremonia. Por lo que vi después podía tratarse de una boda. Al menos, todos
los invitados iban muy elegantes. Aquí vemos a las que podrían ser damas de
honor, con un vestido que no era muy adecuado para el fresco que hacía y la lluvia
que caía. Agosto en el Benelux.