El monasterio de los Jerónimos de Belém fue diseñado en estilo manuelino por Diogo de Boitaca. Comenzó a construirse en 1502 y se terminó
a finales del siglo XVI. Fue levantado sobre el enclave de la Ermida do Restelo en lo que fue la playa de Restelo, ermita fundada por
Enrique el Navegante. En primer término aparece la fuente de la Plaza del Imperio, grandísima plaza cuadrada frente al monasterio.